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jueves, 1 de septiembre de 2011

Casas

Ahora  están  de moda  las casas diseñadas por el arquitecto Joaquín Torres, no hay  famoso que se precie, que no tenga una proyectada por él.Son funcionales, modernas, supergrandes y expectaculares, bonitas ¿porqué no?, aunque dudo de que a eso se le pueda llamar un hogar,  pero tampoco las quieren para eso...    De todos modos, a mi siempre me han gustado las casas, me gusta verlas, todas me parecen estupendas, (tambié la mía) , y me gusta de vez en cuando cambiar las cosas de sitio.
Yo digo que para mejorar, aunque no estoy muy segura.

Creo que esta afición tiene algo que ver con mi Horóscopo, que aunque no creo mucho en ellos, alguna vez suena la flauta por casualidad. Porque también hay otras que no acierta para nada.                    Después de llevar tantos años administrando una casa, creo que aquí se puede traer a colación la decisión que ha tomado el gobierno, de poner un techo a el endeudamiento del Estado ¡Ya era hora!. Cualquier ama de casa sabe que no se puede gastar más de lo que se tiene, y  "Que no se puede vender la piel del oso antes de cazarlo".Hay que reconocer que el estado de bienestar, que pretenden muchos,es una utopía, tenemos lo que tenemos, y punto. No podemos compararnos con el que por ejemplo, tiene Alemania, pues ellos son más ricos y mucho más trabajadores que nosotros. Cómo tampoco todos podemos tener una casa como  la de Ronaldo, porque el mete muchos más goles...A mí nunca me ha gustado endeudarme, lo he evitado siempre que podido. Pués como decía mi madre:   "El que paga descansa"...
                        

sábado, 24 de abril de 2010

pintura



Después de ver estos deliciosos cuadros, me viene a la memoria, cuando los vi por primera vez, en un viaje que hice para visitar el museo Thyssen, junto con otros muchos, por ejemplo de Renoir, que junto con Monet, fueron los primeros que empezaron a usar la pincelada suelta captando la impresión del momento, dando lugar a lo que se considera el impresionismo.

La pintura que más me ha gustado siempre ha sido la" Impresionista", de hecho no sabría decir porqué. Es como todo, te gusta o no te gusta.

Monet es el más característico de este estilo. Pero también me encantan Renoir, Sorolla, Degas con sus bailarinas, Manet y me conmueve Cézanne, que decía que quería morirse pintando. Y también Gauguin, con esa extridencia de colores.

Cuando yo me dedicaba a pintar, intente copiar algo de cada uno de ellos, para ver si se me pegaba algo de su genialidad, pero, claro, no lo conseguí. De todos modos disfruté mucho intentándolo.
Ahora tengo abandonada la pintura, (excepto la de brocha gorda) porque absorbe mucho y no te puedes dedicar a otra cosa, pero espero volver a retomarla algún día.

martes, 13 de abril de 2010

La jardinería


Hay un refrán que dice: lo que empiezas a hacer por afición, luego lo acabas haciendo por obligación

Así me ha pasado a mi con la jardinería. La verdad es que me gustan mucho las plantas, me gusta plantar, cuidarlas y disfruto viendo como crecen. Pero son muy absorbentes: no te puedes olvidar de ellas por mucho tiempo, enseguida te reclaman que las riegues, les quites las hojas secas y las malas yerbas, que para cuando te das cuenta te han invadido todo.

Una vez me dio por poner una huerta con toda clase de hortalizas (entonces era mucho más joven) ,y hasta llegamos a comer de ellas.

Y me compré un buen libro de jardinería, bueno, varios, que todavía conservo.

Además tuve un maestro: el hortelano de la finca de al lado.
Sin yo preguntarle nada, se ponía a darme consejos, cosa que a mi me irritaba bastante.
Pero poco a poco me fui dando cuenta que tenía razón, no todo viene en los libros, recuerdo cuando me decía que no pisara la tierra cuando estuviera mojada, porque se quedaba como el cemento, y tenía toda la razón del mundo...

Acabamos siendo muy amigos, intercambiábamos plantas y demás. Recuerdo unas plantas de tomates , que sacaba de su maravilloso semillero que no he visto iguales en ningún sitio. Luego comentábamos el tiempo, lo poco que llovía, o que no dejaba de llover y no se podía plantar nada.
Después de un tiempo, la afición se me fue convirtiendo en obligación.

Y ahora ya solo me dedico a plantar tiestos y algunas flores en el jardín.